{"id":284,"date":"2016-05-08T14:40:55","date_gmt":"2016-05-08T14:40:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.memoriasdecorea.com\/wordpress\/?page_id=284"},"modified":"2016-05-08T14:41:03","modified_gmt":"2016-05-08T14:41:03","slug":"2013-abril","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/www.memoriasdecorea.com\/wordpress\/sample-page\/2013-abril\/","title":{"rendered":"2013 &#8211; Abril"},"content":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0http:\/\/www.universocentro.com\/NUMERO44\/Colombianumberone.aspx<\/p>\n<p>Autor: Carlos Le\u00f3n Gaviria R\u00edos<\/p>\n<div class=\"col2\">\n<p><strong><span class=\"titulos\"><i>Colombia number one<\/i><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"autor\">Carlos Le\u00f3n Gaviria R\u00edos<\/span><\/p>\n<p><i>Del libro <\/i>Colombia en la Guerra de Corea: memorias veteranas,<i> escrito por Carlos Le\u00f3n Gaviria R\u00edos y pr\u00f3ximo a publicarse. Fragmentos que alumbran esas lejanas batallas traspapeladas entre las muchas locales.<\/i><\/p>\n<p class=\"introHome\"><span class=\"txtContenido\">El Batall\u00f3n Colombia fue asignado, luego de su entrenamiento, al 21 Regimiento de Infanter\u00eda Gimlets (Taladros) de la 24 Divisi\u00f3n Victory del VIII Ej\u00e9rcito norteamericano. Una vez el Batall\u00f3n Colombia ocup\u00f3 su lugar en el campo de batalla, la radio de Peiping, bajo control comunista, lo salud\u00f3 en espa\u00f1ol: &#8220;Bienvenida a los soldados colombianos en su llegada a l\u00ednea de fuego. Esperamos conocer el valor de estos suramericanos&#8221;. El 7 de agosto de 1951 comenzaron las pruebas de valor. En su primera patrulla ofensiva, con la que quisieron conmemorar la batalla del Puente de Boyac\u00e1, fueron heridos once soldados. Desde su posici\u00f3n el Batall\u00f3n envi\u00f3 patrullas de reconocimiento ofensivo, lo que le cost\u00f3, el 7 de octubre, sus primeras tres bajas: el sargento David A. Hurtado, el soldado Oliverio Cruz y el cabo primero Helio de Jes\u00fas Ramos, autor de la letra del himno del Batall\u00f3n Colombia.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">Tras su brillante desempe\u00f1o en la Operaci\u00f3n N\u00f3mada el general norteamericano James Van Fleet dijo que el Batall\u00f3n Colombia &#8220;hab\u00eda sido importante factor en el triunfo&#8221;; otros oficiales se refirieron a su actuaci\u00f3n diciendo: &#8220;Ellos fueron los primeros en esa acci\u00f3n, son muy bravos&#8221;. Desde ese momento la unidad colombiana y sus integrantes fueron conocidos con el t\u00edtulo de <i>Colombia number one<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;Era muy bueno cuando a uno le ve\u00edan las distinciones y le dec\u00edan <i>Colombia number one.<\/i> Al principio era raro, pero uno se acostumbra. Imag\u00ednese que hasta las Pap\u00e1 Sam o Mam\u00e1 Sam (as\u00ed llamaban a los ancianos coreanos) nos empezaron a decir as\u00ed. Ya nos reconoc\u00edan como los mejores soldados en Corea, porque nos tocaba pelear en unas partes muy duras y siempre sal\u00edamos bien; hasta cuando nos tocaba retirarnos nos felicitaban por no salir huyendo, sino siempre dando la cara al enemigo. Imag\u00ednese uno ir por la calle, de permiso, y cualquier persona de all\u00e1 nos gritaba <i>\u00a1Colombia number one! <\/i>Eso me hac\u00eda sentir que \u00e9ramos importantes. Antes a los turcos tambi\u00e9n los llamaban as\u00ed, pero despu\u00e9s a nosotros&#8221;, dice Jes\u00fas Enrique Zapata Restrepo, veterano de esa guerra.<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"subtitSepia\">Ni odio, ni pesar<\/span><\/strong><span class=\"txtContenido\"><br \/>\nAl preguntarle qu\u00e9 sent\u00edan por sus enemigos, el mismo veterano responde: &#8220;No sent\u00eda ni odio, ni pesar, ni nada. Es un trabajo y lo que no hace uno en contra del enemigo, \u00e9l lo hace en contra de uno o de un compa\u00f1ero. Uno se limitaba a realizar su trabajo, nada m\u00e1s, nada menos&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">Mario Francisco Ram\u00edrez Calle tambi\u00e9n dice que &#8220;nada. Ni por los chinos ni por los coreanos, simplemente cumpliendo el deber de soldado. Est\u00e1bamos en una guerra apoyando, pero ni sab\u00edamos bien el motivo, ni siquiera por qu\u00e9 se separaron las dos Coreas&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;Odio no. Los que ten\u00edan odio por los norcoreanos, siendo casi hermanos, eran los surcoreanos. Esos s\u00ed ten\u00edan por qu\u00e9 aborrecerlos, porque ellos dividieron el pa\u00eds. Creo que en la guerra uno no siente un odio por nadie, a uno porque lo obligan a pelear, para no dejarse matar o que maten un compa\u00f1ero&#8221;, concluye Pablo Emilio Chalarca Cano (qepd).<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">El que no se sintiera desprecio u odio hacia los enemigos se ratifica con el buen trato que el Batall\u00f3n Colombia dio a los prisioneros que captur\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;El primer prisionero que hicimos casi se enferma, le dieron comida y cigarrillos y que una cosa y que la otra; ese hombre estaba feliz. As\u00ed fue con los otros prisioneros, pero ya m\u00e1s tranquila la cosa porque hab\u00eda pasado como la novedad&#8221;, cuenta Francisco Antonio Carvajal (qepd).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/R44\/Colombia2.jpg\" alt=\"Colombia number one\" \/><\/p>\n<div class=\"col2\"><\/div>\n<p><strong><span class=\"subtitSepia\">El miedo<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">Los veteranos Jos\u00e9 Agust\u00edn Urrego Beltr\u00e1n (qepd), Abel Camargo Infante (qepd) y Jes\u00fas Enrique Zapata Restrepo coinciden respectivamente en que el miedo no los desampar\u00f3 en Corea.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;A m\u00ed me tocaba salir de patrulla, lejos, bajar a una hondonada y volver a salir. Y eso era peligroso porque ca\u00eda mucha artiller\u00eda del enemigo. El enemigo dispara a la loca, sin ver nada, a ver si coge gente haciendo cualquier vaina. Uno llora, yo llor\u00e9 varias veces; sentirse uno en esas condiciones, quince d\u00edas sin ba\u00f1arse ni cambiarse, metido en uN hueco donde si llueve se vuelve un barrial y uno ah\u00ed como un marrano&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;Lo m\u00e1s desmoralizador, se puede decir, eran los ataques de artiller\u00eda. Los hac\u00edan m\u00e1s bien por la noche, pero tambi\u00e9n en el d\u00eda. Recuerdo como unas tres o cuatro veces que fueron muy fuertes, o\u00eda uno en el aire &#8216;suschhhh&#8217; y cuando ca\u00eda el proyectil volaba la candela; uno no sab\u00eda d\u00f3nde meterse. Eso era horrible, uno le ten\u00eda miedo hasta al ruido. Si uno ve\u00eda que ca\u00edan cerca, dec\u00eda: &#8216;Dios m\u00edo que no, que no&#8217;; si por el contrario estaba muy callado el asunto, eso era malo porque de pronto significaba que ya ven\u00edan a atacar. Como quien dice, uno nunca estaba tranquilo del todo all\u00e1 en la l\u00ednea&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;Al principio yo sent\u00eda un miedo tremendo, sent\u00eda que se me sub\u00edan las bolas aqu\u00ed. Yo me dec\u00eda: &#8216;no vuelvo a Colombia, pero como tengo que sobrevivir me tengo que defender&#8217;. A los meses ya lo controla uno y se acostumbra. Daban la orden de que hab\u00eda que ir a un combate, y uno iba y atacaba como realizando un trabajo&#8221;.<\/span><span class=\"txtContenido\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"subtitSepia\">Masacre de lao y lao<\/span><\/strong><span class=\"txtContenido\"><br \/>\nEn la defensa de la colina Old Baldy, en el \u00e1rea principal de resistencia de las Naciones Unidas, y cerca de la capital norcoreana Pyongyang, el Batall\u00f3n Colombia enfrent\u00f3 el combate m\u00e1s fuerte. Los 250 colombianos que la defend\u00edan resistieron tres asonadas enemigas, y debieron abandonarla tras agotar sus municiones y sufrir m\u00e1s bajas que en el resto de las operaciones en que hab\u00edan participado hasta esa fecha (95 muertos, 97 heridos, treinta prisioneros y dos desaparecidos).<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;Esos combates eran muy fuertes. Por ejemplo, el de Old Baldy fue como una masacre de lao y lao, porque esos chinos se le tiraban a uno en manada; uno pone el fusil y caen muchos, y ellos siguen y siguen llegando en una griter\u00eda y con un fanatismo muy verraco. Nosotros estamos orgullosos de la labor que cumplimos all\u00e1 y del alto nombre con que dejamos a Colombia, pero no se puede negar que el costo fue muy alto, tanto en vidas de colombianos como chinas&#8221;, recuerda el veterano Hildebrando V\u00e9lez Vel\u00e1squez.<\/span><\/p>\n<div class=\"col2\"><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"colSpace\"><\/div>\n<div class=\"col2\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"col2\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/R44\/Colombia1.jpg\" alt=\"Colombia number one\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"subtitSepia\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">Otro veterano, Joaqu\u00edn Le\u00f3n Gaviria Espinosa, describe los combates &#8220;como estar en un infierno. Uno ve a los compa\u00f1eros caer heridos o volar en pedazos. Aunque uno tiene c\u00f3mo defenderse y el otro tambi\u00e9n, no deja de ser una matanza&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">El testimonio completo del veterano Ricardo Antonio Giraldo Rodas, quien combati\u00f3 en el Old Baldy y all\u00ed perdi\u00f3 a todos sus compa\u00f1eros, nos pone en escena con mayor precisi\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">&#8220;Eso fue cinco d\u00edas despu\u00e9s del ataque al cerro 180, que ya salimos para la l\u00ednea otra vez. \u00c9ramos maliciosos y pens\u00e1bamos que ahora s\u00ed nos iba a atacar esa gente, despu\u00e9s del ataque que les dimos en el 180. Los chinos reaccionaron y dijeron: a esta gente hay que ponerle un tatequieto. Ya est\u00e1bamos all\u00e1, en las posiciones. Como yo era especialista en la ametralladora .30, me mandaron a la posici\u00f3n adelantada. Present\u00ed algo, me fui al dormitorio, al b\u00fanker, y saqu\u00e9 lo que eran fotos y le prend\u00ed una lamparita a una imagen que ten\u00eda de la Virgen del Carmen. Cuando volv\u00ed, el cabo Gonz\u00e1lez me pregunt\u00f3 ad\u00f3nde hab\u00eda ido y le contest\u00e9 que a prenderle una velita a la virgen. Me dijo que hab\u00eda hecho muy bien, porque \u00e9l present\u00eda que se ven\u00eda algo grande. Est\u00e1bamos en esas cuando\u2026 Eso era como cuando descargan una volquetada de piedra, as\u00ed cayeron las explosiones encima. A m\u00ed me corri\u00f3 una cosa por todo el cuerpo, me cuadr\u00e9 en la ametralladora y le apret\u00e9 el gatillo a eso. Ya se oscureci\u00f3 y el otro cabo me dijo: &#8216;esto se trab\u00f3&#8217;. Yo le dije &#8216;v\u00e9ngase para ac\u00e1&#8217;, y c\u00f3mo le parece que me quito yo, se para \u00e9l en donde yo estaba y ah\u00ed mismo cae la granada. Sent\u00ed que cay\u00f3, no dijo nada, no dijo \u00a1ay! siquiera. Yo s\u00ed sent\u00ed como cuando sale una fuente de agua, era la sangre de \u00e9l; mataron al compa\u00f1ero. Me par\u00e9 en esa ametralladora, le corr\u00ed el mecanismo y funcion\u00f3. Le dije a otro soldado: &#8216;agarre esa ametralladora ah\u00ed&#8217;. \u00c9l se par\u00f3 y empez\u00f3 a disparar, al rato ya no escuch\u00e9 m\u00e1s, lo mataron tambi\u00e9n. Esto ya se puso muy serio, pens\u00e9 yo, ya sin qui\u00e9n me amunicione ni nada. Los pensamientos son r\u00e1pidos, es un instinto bravo, fuerte. Entonces se vino un tierrero encima y me corr\u00ed para el lado y me enred\u00e9. Tuvo que ser con el otro soldado que estaba ya ah\u00ed tirado\u2026 muerto. En un medio reflejito de luz que hizo vi al teniente que estaba en un rinc\u00f3n, acurrucado contra el fondo del b\u00fanker, herido y asustado. Entonces lo agarr\u00e9 y le dije: &#8216;\u00bfNos vamos a dejar matar aqu\u00ed, nos vamos A dejar sepultar vivos?. Vamos para afuera por esa zanja, para la l\u00ednea&#8217;. Iba recostado y agachado cuando vi una cosa, un bulto. Como estaban lanzando bengalas vi clarito que el arma que ten\u00eda no era de las nuestras; es un enemigo y ya est\u00e1n encima, pens\u00e9. Bueno, a la mano de Dios. Cerr\u00e9 los ojos y apret\u00e9 el gatillo de la carabina, no pens\u00e9 sino en defenderme y proteger al teniente, que creo que iba detr\u00e1s de m\u00ed. No me di cuenta si cay\u00f3, s\u00ed me di cuenta que pas\u00e9 por encima de muchos ca\u00eddos hasta que sent\u00ed que volaba por el aire. Qued\u00e9 privado. Cuando abr\u00ed los ojos vi unos tipos con ojos rasgados y me dije: &#8216;ay Dios m\u00edo, estoy prisionero&#8217;. Cerr\u00e9 los ojos y me qued\u00e9 quieto otra vez, los o\u00eda hablando y no entend\u00eda ni p\u00edo. Al rato los volv\u00ed a abrir con cautela y vi dos monos grandes, eran gringos, entonces me qued\u00e9 con los ojos abiertos. Amanec\u00ed tirado a la orilla de la zanja. Cuando despert\u00e9 era el otro d\u00eda, tarde. No pod\u00eda moverme. Con un int\u00e9rprete pude preguntar por qu\u00e9 estaba tan hinchado. Me contestaron que era por los golpes de las ondas explosivas de las bombas y el fuego de artiller\u00eda, adem\u00e1s de la ca\u00edda; parec\u00eda un monstruo. No s\u00e9 cu\u00e1ntos d\u00edas estuve hospitalizado. A lo \u00faltimo me mandaron donde estaba el resto del Batall\u00f3n, con una orden de reposo y de observaci\u00f3n, y lejos de cualquier arma. Dur\u00e9 mucho tiempo como despistado hasta que fui volviendo. Me pusieron por ah\u00ed a mirar, en labores suaves. Despu\u00e9s supe que la posici\u00f3n en la que estaba fue arrasada de la l\u00ednea. No volv\u00ed a ver a ninguno de mis compa\u00f1eros, el teniente muri\u00f3 all\u00e1; de mis amigos no volv\u00ed a ver a ninguno. Eso lo golpea a uno en la mente&#8221;.<\/span><\/p>\n<div class=\"col2\">\n<div class=\"col2\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/R44\/Colombia3.jpg\" alt=\"Colombia number one\" \/><\/div>\n<\/div>\n<p><span class=\"subtitSepia\"><br \/>\n<strong>Estado de indigencia<\/strong><\/span><span class=\"txtContenido\"><br \/>\nLos diferentes gobiernos nacionales que se han sucedido desde el final de la guerra coreana han mantenido a estos veteranos en un olvido casi total. Estos hombres debieron esperar hasta 2001, cuando la Ley 683 cre\u00f3 un auxilio econ\u00f3mico para ellos y los veteranos del conflicto con el Per\u00fa, un subsidio mensual equivalente a dos salarios m\u00ednimos vigentes; sin embargo, la ley se\u00f1ala que los excombatientes deben estar &#8220;en estado de indigencia&#8221; para recibirlo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"txtContenido\">A pesar de los a\u00f1os, la camarader\u00eda entre ellos no ha desaparecido, y han conformado una hermandad que se ha fortalecido con el tiempo. En la actualidad, los soldados que integraron el Batall\u00f3n Colombia contin\u00faan reuni\u00e9ndose peri\u00f3dicamente, con el objeto de rememorar sus acciones, compartir an\u00e9cdotas y honrar la memoria de los compa\u00f1eros ca\u00eddos en combate y de los que han desaparecido a lo largo de los a\u00f1os. Se reconocen entre ellos con una frase que d\u00eda a d\u00eda cobra m\u00e1s fuerza entre los que a\u00fan sobreviven: \u00a1Soldados veteranos: unidos en la guerra, hermanos en la paz! <\/span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/General\/uc.gif\" alt=\"UC\" width=\"26\" height=\"26\" align=\"texttop\" \/><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0http:\/\/www.universocentro.com\/NUMERO44\/Colombianumberone.aspx Autor: Carlos Le\u00f3n Gaviria R\u00edos Colombia number one Carlos Le\u00f3n Gaviria R\u00edos Del libro Colombia en la Guerra de Corea: memorias veteranas, escrito por Carlos Le\u00f3n Gaviria R\u00edos y pr\u00f3ximo a publicarse. Fragmentos que alumbran esas lejanas batallas traspapeladas entre las muchas locales. 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